El Kuelgue.
¿Colgados? No chance nene. Lós jóvenes músicos de El Kuelgue activaron la alegría del público rosarino.
“¡Bailemos todos, y sigamos bailando que mañana viene una gran ola y se termina el mundo!” fueron las palabras de Julían Kartun, cantante de la banda.
El pasado viernes 11 se presentó en Pugliese la banda “El Kuelgue” que luego de un año volvió a la ciudad de Rosario para presentar su primer disco BEATRIZ.
El show inició alrededor de las 23.30hs con la banda rosarina “Los cuentos de la buena pipa” que con un movido estilo de cumbia sumado al espectáculo teatral montado sobre el escenario hizo encender los motores de lo que se convertiría en una noche de pasos de baile y rock. Luego subieron al escenario los integrantes de El Kuelgue y todo se transformó, ya la gente se llenó de euforia para recibir a los jóvenes porteños que verdaderamente saben como moverse en este tipo de fiestas.
En estas circunstancias comenzaron los primeros chistes de Julián como para romper el hielo, “hay un cobani ahí atrás con un láser que apunta a los que están fumando, a ver el del láser, ¡si vos!, apuntame acá, dame un poco de láser a mi”. Después de las bromas empezó la música con las canciones llamadas Avenidas y Wonder Boy, mientras una pantalla gigante en el fondo del escenario proyectaba imágenes relacionadas a las letras de las mismas. Entre algunos de sus temas más populares, tocaron Bossa n’ people, Paradise, Piel de cereza, Carece de sentido, Cartonero de tu corazón, Dele tiempo y otras pertenecientes al álbum.
Los momentos más divertidos del espectáculo fueron sin lugar a dudas los pequeños monólogos interpretados por Julián y Santiago Martínez (tecladista). Siempre irónicos, con un humor cargado de crítica social y política e imitaciones de personajes de la farándula, en broma, pero en serio. Tampoco se olvidaron del hombre del láser mencionándolo en reiteradas ocasiones para pedirle, “dame más láser”.
Para darle un cierre al show, Julián se bajó del escenario y bailó junto a sus seguidores, mujeres y hombres del público que fueron contagiados de ganas de bailar a causa de la convincente frase “bailemos que mañana se termina el mundo”. Un poco sí un poco no.
Nota: Martin Gurman
Foto: el-kuelgue.com.ar









